Desde lejos...

La distancia no es para cualquiera, eso esta claro. Aislarse de lo que uno mas quiere no es fácil y salir de la rutina, menos. Pero a veces uno necesita irse lejos. Mirarse, estudiarse, relajarse y darse cuenta. Ordenar esos pensamientos que no dejan de dar vueltas. Esas cosas que son confusas, increíbles pero que forman parte de nuestro día a día.

Para esto me vine a Chis chis, para desenchufarme, limpiar la cabeza y recargar pilas. Ordenar todo esto.

En nuestra vida diaria vamos a mil, vivimos estresados, con cosas por hacer y con metas/objetivos inalcanzables por cualquier mortal. Ayer me tire a pensar en lo que me pasa y me surgieron un montón de preguntas. ¿Que queres?, ¿sos feliz?, ¿realmente queres eso?, ¿porque estas acá y no te quedaste en mdq?, ¿como te ves en 1 año?.

Todas tienen respuesta, de hecho, todas están relacionadas y lo que conteste desencadeno la pregunta siguiente. Lo realmente complicado de responderse es que muchas veces no se encuentran las palabras indicadas para decir lo que uno siente. Menos si lo queremos compartir.

Todavía no se como expresar ciertas sensaciones, sentimientos, pensamientos. Se que no son malos, al contrario. Pero se que cada cosa lleva su tiempo, su instante. Que no hay que apurarse y pensar tanto en lo que vendrá, mas bien fijar la atención en lo que esta pasando.

Doy gracias por los amigos que tengo, porque están siempre, porque dicen lo que se necesita escuchar y porque con ellos, por mas distintos que seamos, me entiendo.

No es mi año facultativo, ese fue el pasado. Pero le voy a dar pelea hasta que termine, porque me lo merezco y se lo merece.

El amor, tema que últimamente despierta mi inspiración, me encontró nuevamente. Hoy, recargado, contento y con ganas.

Entonces, ¿que es lo que tengo que plantearme?. Bueno, eso es lo que estoy averiguando. Hasta ahora se que lo mas difícil, de que las cosas se den exitosamente, es mantener ese éxito en el tiempo. Que una vez que alcanzamos un escalón, miremos hacia el otro con la total seguridad de que lo que tenemos va a seguirnos, o no.

Yo soy de plantearme desafíos y cuando los alcanzo me gusta dedicarles su mantenimiento. Su cuota de “voy a seguir dándote de mi tiempo para que nunca dejes de estar acá”. Eso es lo que estoy haciendo, dándome tiempo a mi y a mis amigos para después aplicarlo en mayor medida a la facu y a Sara.

La facu es la causa por la que yo llegue a tener lo que tengo. Porque me abrió la cabeza y me mostró una realidad que yo no conocía.

Sara, es la persona que se hizo querer en tiempo récord y a la cual le regalaría todo, si me lo aceptara. Hoy la tengo lejos, y la magia se siente como si estuviera al lado mio. El ultimo abrazo, beso y mirada son tan reales que parece que fueron hace dos minutos atrás.

Me llenan, todas estas cosas. Algunas mas, otras menos. Pero se que si alguna de ellas no estaría en mi vida yo no seria quien soy y no disfrutaría como disfruto. Por eso y mucho mas, gracias por estar.

Si, ¿o no?

Tener a alguien a quien extrañar es una de las cosas por las cuales muchos darían todo. ¿Por que todo? Primero por el solo hecho de tener esa compañía, segundo, porque extrañar a alguien es lindo.

Lindo, dado que te hace dar cuenta de cuanto lo queres y lo falta que te hace cuando no esta. Lindo por lo que despierta, por afianzar los sentimientos, por darle espacio a cada uno de hacer sus cosas, por mostrarte lo que por ahí no valoras y permitirte evitar el "desgaste" de estar todo el tiempo juntos.

Hasta acá, todo perfecto. Pero, ¿por que si es algo lindo la paso tan mal?. ¿Por que si tengo que viajar y no verla por unos días me siento triste?. Sé que voy a pasarla bien y que ella también pero la verdad es que me pone un poco mal irme.

Diría que es horrible, pero lo cierto es que es lindo. ¿O no? no se, ahora me entro la duda. Creo que me voy a quedar con lo seguro y recordar que la quiero muchísimo y que me hace muy bien. El resto, sera pasado en unos días. ¿O no? no se.

Víctima de un mal extraño...

Enamorarse es de esas cosas que no se planean pero suceden, que no se esperan pero las deseamos, que no se cuestionan pero poco sabemos sobre ellas.

Uno no elige ni cuando, ni como, ni con quien. Solo te das cuenta cuando esa persona especial te mira a los ojos, te da un beso y te sonríe como si nada mas hiciera falta en este mundo. Cuando el silencio deja de ser incomodo para convertirse en el sonido perfecto. Cuando un momento compartido con una caricia, un vidrio empañado y el mejor de los paisajes se vuelve único.

Que difícil es frenar ese sentimiento, contenerlo para que la otra persona no salga corriendo; no equivocarse cuando se expresa y esperar al otro, para no recorrer el camino solo. ¿Como se hace para no gritarselo a todo el mundo y esperar el momento correcto?, ¿Hay un momento correcto?.

Hoy tengo la suerte de sentir este mal extraño, la sensación de no saber bien que es lo que debo hacer. El miedo de apurarme, equivocarme, ahuyentarla y sentirlo en soledad se apodero de mi. Pienso en vivirlo, dejar que suceda pero también tengo la necesidad de decirlo sin ser juzgado.

No se si hago bien en escribir esto, pero no lo quiero mas adentro mio y espero que se entienda. Quiero ese abrazo que me calme, ese mimo que me haga ver lo que se viene.

Creo que estoy tan hasta las manos, que ya me jugué tanto, que no me importa pecar de cursi, exagerado o idiota. Solo digo lo que siento y ojala muchos mas lo hagan. Se que están ahí, que les pasa lo mismo y que no se animan a hacerlo.

Yo te voy a dar el tiempo que necesites, te voy a mostrar todo lo que quieras conocer de mi para estar segura de que estas enamorada igual que yo. Solo pido que se me entienda, que los errores que pueda cometer se me perdonen y que no me pidas que pare esto y te espere, porque hoy me di cuenta que no puedo.

Y no puedo no por ser un enfermo, un psicopata, un obsesivo o como quieras llamarlo. No puedo porque me gustas de verdad, porque, como te dije una y mil veces, me hiciste sentir cosas que nunca me habían pasado, reviviste esa parte de mi que ya no quería seguir. No puedo, porque frenándolo me siento mal, vacío, siento que estoy haciendo algo incorrecto.

No puedo porque no lo planee, no lo espere y no quise que así fuera. Solo paso.

Al alcance del bolsillo...

¿Como describir lo que siento?, es lo que me pregunto antes de escribir este post. Es tarde y debería dormirme, pero después de tomar algo con unos amigos, y disfrutar de ese momento, me quede pensando en todo lo que me pasa. Siento ganas de escribirlo y leerlo mañana. Recordarlo y que esta sensación dure mucho tiempo.

Las cosas marchan a la perfección, la relación con Sara avanza como si la hubiésemos planeado. Asusta un poco, pero da tanta alegría que vale la pena jugarse. Un rato compartido ya me hace feliz, la pienso, extraño y valoro plenamente. No puedo pedir mas, solo que esto que estamos viviendo siga hasta convertirse en algo hermoso.

Mis amigos siguen estando como siempre, algunos viajan y aprovechan sus vacaciones. Otros vuelven de una experiencia única y el resto acompaña de la mejor manera. Dicen lo que se necesita escuchar, critican lo que no hay que hacer y construyen, conmigo.

Falta poco, lo se, para que todo esto que me llena desde distintas partes se una. Un viaje, un lugar y muchas ganas de estar con esas personas que significan mucho en mi vida.

Por el momento, miro todo eso y le saco el jugo. Dejo que se acerquen y les doy todo de mi. Hoy puedo decir que nada me falta y que la felicidad la tengo guardada en el bolsillo.

Paso a paso...

Llego el día, no fue una de esas mañanas hermosas donde el sol brilla y uno puede darse el gusto de mirar el mar, pero logro ser un momento especial por el hecho en si. Dos personas que se ven después de varios años, se saludan, hablan y se sienten cómodos siendo ellos mismos durante dos horas, es un momento especial.

Si preguntan cuanto tardamos en lograr eso, mentiría si no les dijera que fue automático. Caminamos hasta un café charlando, y hubiésemos seguido así de no ser que la excusa era el desayuno.

Nos reímos, mucho, y lo disfrutamos. Como siempre hablamos de todo, el silencio incomodo dejo de ser una preocupación y solo paramos a las doce menos cinco gracias a que, de casualidad, me di cuenta que en punto entraba a trabajar. Paso rápido, pero sin dudas valió la pena. La acompañe hasta su casa, nos despedimos con un abrazo y un "gracias, la pase muy bien", solo con eso, me alegro el día.

Cuando te pasa algo así con alguien tenes dos opciones: la primera es arrugar, dejar que el miedo te gane y escapar; la segunda es seguir por el mismo camino, paso a paso, dejando que esto lindo que esta ocurriendo dure y sea todavía mejor.

Elegí la segunda y desde entonces hablamos mucho mas seguido, estamos creando una relación excelente. Nos conocemos un poquito mas día a día y vamos mostrando que lo que pasa nos gusta. Las frases como "el destino nos va a unir" y "no nos podemos gustar" son cosa del pasado.

Ahora está enferma y nuestro segundo encuentro no tiene fecha, pero si la seguridad de que va a existir. Por lo pronto voy a disfrutar esto, espero que ustedes hagan lo mismo con los suyos o se preparen para cuando aparezca la oportunidad.