Hace un año, a las doce de la noche, después de una charla por chat muy entretenida, la llame por teléfono, le mande mensajes y hasta le propuse ir hasta su casa para saludarla. Nunca atendió, según ella, no sonaba el teléfono que tenia al lado; por supuesto, estaba en piyama por lo que la visita nunca se concreto. Me tuve que conformar con un:
“Martin queridooo! gracias por los llamados (q nunca sonaron en mi tel pero si vos decis q me llamaste te creo ajajaj) gracias por los mensajitos y gracias por escribirme en el muro!!ajaj te falto un mail y una carta porq hasta ibas a venir a visitarme estando yo en piyama!jajajaj beso”
Esto fue solo el principio, de la relación mas hermosa que uno puede llegar a tener. Ya se veía que no iba a ser fácil, que había mucho que caminar antes de empezar a correr. Pero el tiempo paso y las cosas se fueron dando mágicamente, como pasa con toda genialidad de nuestras vidas.
Paso un año intenso, lleno de emociones, de momentos, de lugares, de sensaciones. Hoy vuelvo a estar en este lugar, esta vez, parado en la vereda de enfrente, ya sin tanto cuarto intermedio, disfrutando de lo que logramos conseguir.
Es ahora cuando puedo mirarla a los ojos, darle un beso y decirle “Feliz cumpleaños”. Algo tan simple como eso, lo que soñé un año atrás, hoy se volvió realidad. Llego el momento y tengo la suerte de poder verlo y valorarlo como corresponde. Me enamoró, con esa sencillez, con esa dulzura y con ese histeriqueo tan único, que siempre va a ser un hermoso recuerdo.
Asi que eso, feliz cumpleaños Spriten. Te deseo lo mejor en este nuevo año, éxitos en todo lo que te propongas, sabes que estoy para lo que necesites y que siempre te voy a acompañar. Te amo y ojala cumpla mi nuevo deseo: hacerte feliz.

