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Un Injusto…

Después de las tormentas, sale el sol; la lluvia para y vienen los días lindos. Son momentos, ciclos, en los que no logramos ver lo que tenemos en frente. El elefante atrás del árbol.

Sucede porque tiene que suceder. Porque solo cuando vemos lo ciegos que estamos podemos valorar lo que tenemos. Es parte de crecer, nadie nace sabiendo recibir lo que le dan, de la forma en la que se lo dan, y menos, agradecerlo.

Hace unos días escribí que no me sentía la prioridad de Sara, llegue a quejarme de ceder y no recibía nada a cambio, un injusto.

Hoy tengo que reconocer que me equivoque. Que no estaba viendo todo. Que ella es lo que siempre quise y que yo, por suerte, cumplo con lo que ella esperaba de ese amor. Que la amo y me ama, como ninguno de los dos nunca lo hizo.

Es tan lindo, es tan perfecto poder ver cuando uno no hace las cosas todo lo bien que puede. Cuando eso que pensabas haber madurado todavía no esta listo. Poder superarte y empezar a disfrutar de todo lo mágico que el otro hace por vos. Esas que no te esperas, pero que están ahí, que logran sorprenderte y hacerte ver lo que antes te era imposible.

Sara, solo una cosa. Gracias.

Gris…

Hoy les escribo un poco triste. Triste porque no puedo dormir, porque siento que las cosas salieron mal y porque tengo un vacío en el alma que no puedo llenar con nada. Un vacío que yo genere y que produjo que la mujer que mas me importa en este mundo saliera lastimada.

Conocí a algunas/os amigas/os y a su prima; las cosas me superaron. Un bar de alem y un momento así definitivamente no son ideales. Desde gente que trata de “levantar” algo (y ese algo es tu novia), pasando por la musica que no te deja hablar, hasta lo incomodo que es no saber si estas molestando o que, hacen de situaciones así algo complicado.

No soy de los que prejuzgan, no me interesa hacerlo y nunca lo hice. Simplemente, durante mi vida, me di cuenta, con solo saludar a alguien, de ciertas cosas que, por tontas que parezcan, terminan determinando a las personas. Cosas que hablan por si mismas y que te dicen o transmiten las intenciones de cada uno. Digo esto porque lamentablemente nunca la pifie cuando me paso algo así. Ahora, quiero estar equivocado y mi cabeza no para ni un segundo.

Mas allá de esto, por naturaleza trato de poner la mejor onda siempre. A veces sale y otras, como ayer, no. Muchos dirán “flaco sos un celoso de mierda”, “sos un desconfiado”, otros tal vez me entiendan un poco mas, pero cuando vos saludas a uno de los mejores amigos de tu novia y te transmite un gris inmenso no la pasas para nada bien. La cabeza te da vueltas y queres salir corriendo para no sentir eso nunca mas. Porque te das cuenta, porque hay pequeños detalles que te lo dicen y porque, no hay que ser un genio.

¿Por que te pasa esto con un amigo y no con una amiga? fácil, la mujer es mujer y el hombre, una prueba. Llegas a sentir que te están poniendo a prueba y que venís desaprobando feo. Lo estas viviendo, esta pasando todo a mil kilómetros por hora y esta pasando en frente tuyo. Desde abrazos hasta charlas a distancia en las que quedas pintado y las opciones son: enojarte, irte o refugiarte en el primer rincón y no salir de ahí. Claramente, soy de los que eligen la tercera.

Me escondí, me arme de un escudo y no me moví de la barra. Le pedí al amigo, que me acompañaba, que charlemos de cualquier cosa y no deje que el resto me afecte. Trate de superarlo pero me olvide de un detalle, no estaba solo ahí y mi novia estaba haciendo todo lo que tenia a su alcance para que yo me sintiera bien.

¿Y ustedes saben lo que hizo el boludo de Martín? Si! no se dio cuenta, estaba tan encerrado en su escondite que quedo como un ortiva con todo el mundo. Hasta con la prima que me vino a saludar con la mejor onda, la cual me cae bien y esperaba conocer. Desperdicie una oportunidad clara de gol y me sentí Messi jugando en la selección.

Yo me hago responsable, como le dije a Sara, de que todo haya salido mal. La culpa mayoritaria la tengo yo, por dejarme llevar por mis lecturas, por alejarme para no molestar y por tratar de no pensar mal poniendo distancia. Pero, y digo esto en mi defensa, no soy el único que se cerro y le puso mala onda. Me siento en el banco de los acusados y agarro lo que me toca y mucho mas, con tal de que el tema se supere y no le demos mas importancia de la que realmente tiene; pero no fui el único.

Ahora espero la segunda oportunidad, no se si va a venir. Hasta donde se, con la prima voy a tenerla y las amigas hasta me entendieron. Pero parece que con el o los amigos ya no. Ojala no sea así, porque he tenido novias y me lleve excelente con mas de un amigo de ellas. Quiero estar equivocado y que me lo demuestren. Quiero no tener razón para poder hacer algo al respecto. Quiero no sentirme mas en el medio y empezar a formar parte. Quiero saludarlo de nuevo y que me transmita que soy un idiota y que ese gris no existe.

Si Queres Llorar, Llorá…

A veces nuestros viejos nos hacen bajar de la nube en la que vivimos. Nos dicen dos boludeces y con eso alcanza para darnos cuenta lo des calibrados que estamos. Hoy fue uno de esos días en los que te sentas a hablar y te das cuenta que podrías ser mejor.

No hablo de las exigencias de los padres, eso lo dejo para otro post. Hablo de lo lindo que es escuchar a la gente decirte como te ven. Que cosas haces bien, mal y cuales podrías hacer mejor. Soy una persona jodida, si te me cruzaste puedo ser imposible.

En realidad hay que saberme llegar y eso era algo que, hasta hoy, pensaba era fácil. Bueno no, no es así. Y es algo que me pone un toque mal.

Todos los días de mi vida doy gracias por la familia que me toco, trato de dar y recibir todo lo que puedo de cada uno y eso me ayuda mucho a crecer. A darme cuenta de lo que tengo que mejorar.

Dejar de pretender que los demás piensen como yo es una de esas cosas, abrirme un poco mas a aquellos que intentan acercarse a su manera. Darle el margen de duda y apostar un poquito mas a que van a terminar haciendo lo correcto.

Cuando te miras tan adentro y te das cuenta que podrías ahorrarte mucho sufrimiento te dan ganas de llorar. Esas ganas que tengo yo ahora, asique si me disculpan. Voy a descargarme un rato.

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