El pasado siempre va a formar parte de nuestra vida. Tiene esas experiencias que usamos para crear nuevos caminos; para no volver a cometer los mismos errores. También, están las que nos hicieron sufrir mucho y necesitamos cerrar para poder crecer. Las que debemos enfrentar para que no sigan viniendo a visitarnos. Porque algunas se van solas, y otras se aferran cada vez mas.
Hay que sacar lo que sirve y mandar a volar lo que nos lastima, nos frena y nos impide ser felices plenamente. Decir lo que nos quedo por decir, insultar todo lo que no insultamos en su momento, llorar si es necesario y apoyarse en el presente que para eso está. Para ser vivido y aprovechado ciento por ciento, para sentirse acompañado, para que alguien nos ayude con lo que solos no podemos y para poner en practica todo eso que aprendimos.
No hablo de mi, por suerte pude cerrar todo a tiempo y no deje que las cosas se hagan demasiado grandes. Les hablo a aquellos que no se animan, que están esperando, que nunca empiezan y temen por lo que pueda pasar. Hoy, tan cerca de fin de año, les recomiendo hacerlo. Dejen el pasado atrás o enfrentenlo; pero no lo dejen volver.
Protejan su presente y su futuro, porque repitiendo el pasado se nos va la vida. El tiempo no los espera y todos merecen ser felices. Arranca otro año y la siguiente hoja espera ser completada. ¿De verdad quieren seguir escribiendo las mismas cosas?.


me encanta!! se parece a algo que pensaría o escribiría yo! no hay nada peor que aferrarse al pasado y dejar pasar las cosas lindas que tenemos en frente hoy! cada día hay intentar ser felices, disfrutar de las pequeñas cosas, sacar todo lo que llevamos por dentro! y cuando toca mirar hacia atrás, lo ideal es simplemente tomar la lección que nos dejo ese pasado y aprovecharla para crecer! :)
Creo que lo explicaste mejor que yo! jajaja